UN PUENTE PENSADO PARA UNIR, QUE NO PUDO EVITAR LOS CONTRAPUNTOS EN LAS REDES
La construcción de un puente que conecta la avenida 25 de Mayo con Villa Diamante, impulsada por la comunidad del Centro Educativo Complementario (CEC) 802 junto al Municipio en el marco del programa provincial “Decisión Niñez”, generó un intercambio en redes sociales. El concejal suplente del bloque radical y arquitecto Luciano Carballo Laveglia cuestionó aspectos técnicos de la obra, mientras que Florencia Manfredo, docente e impulsora del proyecto, le respondió públicamente, resaltó la importancia simbólica de ese puente y aclaró que los trabajos todavía no fueron finalizados.
Carballo Laveglia publicó fotografías tomadas en el lugar y señaló: “el canal mide 9.50 mts, la pasada del puente 5.00 mts. Lo dejo a tu criterio”. La publicación generó comentarios coincidentes y disidentes respecto de su planteo. Manfredo, quien estuvo al frente de la iniciativa desde el CEC 802, le respondió en los comentarios: “Luciano. Entiendo tu postura de hater, la cual no me extraña en absoluto porque es algo que hacés constantemente. También entiendo que, con todo el respeto que te tengo, lo hacés desde tu conocimiento académico. Hubiera estado bueno que así como te tomaste el tiempo de sacar una foto, te tomes el tiempo de acercarte y consultar por el proyecto, que fue realizado por estudiantes de una institución”.
La docente agregó: “Te cuento que aún no ha sido finalizada la obra. Cuando así sea, despreocúpate que te irá a llegar la invitación a la inauguración, te espero”. “No creo, Flor, que el puente, diseño y medidas, lo hagan chicos… la idea, perfecta”, le devolvió el otrora secretario de obras públicas del gobierno de Juan Carlos Simón.
Posteriormente, Manfredo realizó una nueva publicación en sus redes sociales, acompañada por fotografías junto a los niños que participaron del proyecto, en la que cuestionó las distintas observaciones realizadas sobre la construcción.
“Muy clarito, te encandila de día. Lo hubieran pintado de otro color. Muy negro, de noche no se ve. Muy largo. Muy chico. Muy grande. ¿Es una jaula? ¿Los del barrio se lo merecen? ¿Las rejas van a quedar así? ¡Ja! Los opinologos de doble moral. Aquellos que ladran porque cabalgamos”, escribió. Y concluyó: “Y en un orden de prioridades, primero la sonrisa de los pibes que defendieron a capa y espada el proyecto. Segundo, el trabajo en equipo con docentes, compañeras y cada uno de las y los trabajadores que pusieron sus manos. Y por último, muy a lo último, allá abajo, tan abajo como su dignidad, aquellos que desean buscar la aguja en un pajar; desde la burocracia hasta el comentario más pequeño. Jamás dudé de ustedes. Hicimos un puente, y no solo físicamente sino de aquellos que no se ven”.