UN EQUIPO DE ARQUEÓLOGAS DIFUNDIÓ EN BOLÍVAR INVESTIGACIONES SOBRE LAS FRONTERAS EN LA REGIÓN
Integrantes del Grupo de Estudios de Arqueología Histórica de Frontera (GEAHF) visitaron Bolívar y 25 de Mayo para presentar avances de sus investigaciones sobre la configuración de la frontera bonaerense durante el siglo XIX. Las arqueólogas Astrid Rearte, Marina Smith y Jimena Doval participaron de actividades de divulgación, reuniones con instituciones y encuentros educativos, con el objetivo de acercar a la comunidad el trabajo que realizan desde hace más de una década en la región.
Las investigadoras explicaron que el equipo interdisciplinario estudia la línea de fortines y los espacios vinculados a la frontera en los actuales partidos de Bolívar y 25 de Mayo, incluyendo el Fuerte San Carlos y distintos asentamientos indígenas. Indicaron que actualmente desarrollan tareas de prospección y relevamiento mediante técnicas no invasivas como aerofotografía, teledetección y geofísica, herramientas que permiten identificar estructuras y anomalías en el terreno sin necesidad de excavaciones.
Durante la entrevista señalaron que uno de los grandes desafíos es investigar escenarios bélicos como la Batalla de San Carlos, debido a la amplitud del área y a las características de los materiales que podrían encontrarse. Explicaron que los estudios arqueológicos no se limitan a objetos aislados, sino que incorporan también documentos históricos, relatos orales y memorias de las comunidades locales para reconstruir los procesos históricos desde distintas perspectivas, incluyendo las de los pueblos originarios.
Las especialistas también remarcaron la importancia de fortalecer el vínculo con las escuelas y las instituciones educativas locales para acercar estos contenidos a estudiantes y docentes. En ese sentido, destacaron las charlas realizadas recientemente en 25 de Mayo y las gestiones en Bolívar para avanzar en nuevas propuestas conjuntas. Desde el Museo Histórico local señalaron que en los últimos años aumentó la participación de escuelas en actividades relacionadas con la historia regional y remarcaron que el espacio continuará abierto para desarrollar encuentros y conferencias vinculadas al patrimonio histórico y arqueológico.
Por último, las investigadoras subrayaron que los trabajos dependen en gran medida del apoyo institucional y comunitario, especialmente en un contexto complejo para las universidades públicas y los proyectos científicos. Además, señalaron que muchas de las investigaciones se realizan en campos privados, lo que requiere acuerdos con propietarios y comunidades vinculadas a los sitios estudiados, siempre bajo criterios éticos y de preservación patrimonial.