MERCEDES CUEVAS: “EL LEGADO DE ALFONSÍN ES UNA EXIGENCIA PARA CONSTRUIR LO QUE TODAVÍA PODEMOS SER”
En el acto organizado por la Unión Cívica Radical de Bolívar para conmemorar los 43 años de la recuperación de la democracia y homenajear a Raúl Alfonsín, la vicepresidenta del comité local, Mercedes Cuevas, pronunció un discurso con fuertes definiciones políticas. Además de reivindicar el legado del expresidente, planteó los desafíos que enfrenta el radicalismo, tanto a nivel nacional como en el ámbito local, y convocó a recuperar la identidad, la participación y la cercanía con la comunidad.
En la primera parte de su alocución, Cuevas destacó que recordar a Alfonsín implica mucho más que mirar hacia el pasado. “La democracia no se negocia, los derechos humanos no se relativizan y la República no puede depender de la voluntad de una sola persona”, expresó, al repasar algunas de las principales enseñanzas que dejó el dirigente radical. También sostuvo que la democracia no se limita al acto de votar, sino que debe garantizar oportunidades, trabajo digno, derechos y convivencia, incluso en contextos de profundas diferencias políticas.
Uno de los tramos más contundentes estuvo dedicado al presente de la Unión Cívica Radical y a la responsabilidad de sus dirigentes y militantes. “No alcanza con haber sido protagonistas de las grandes transformaciones de la Argentina. Tenemos que demostrar que seguimos siendo capaces de protagonizar las que vienen”, afirmó. En esa línea, reclamó un partido que vuelva a escuchar, convocar y caminar las calles, que pueda construir una propuesta de futuro sin perder su identidad ni confundir la responsabilidad política con el silencio. “El radicalismo no nació para ser espectador de la historia, nació para ser protagonista”, remarcó.
En relación con la realidad de Bolívar, Cuevas planteó la necesidad de fortalecer el comité, abrir sus puertas, convocar a los jóvenes y recuperar el entusiasmo de los militantes para construir una alternativa política. Sostuvo que el radicalismo tiene aportes para realizar en materia de educación, salud, trabajo, producción, transparencia y oportunidades, pero advirtió que primero debe recuperar la confianza en sus propias convicciones. “No podemos decirle a la sociedad que vuelva a confiar en nosotros si primero no somos capaces de recuperar la confianza en nuestras propias convicciones”, señaló.
Hacia el cierre, la dirigente insistió en que el mejor homenaje a Alfonsín debe expresarse en las decisiones y en la conducta cotidiana, y no solamente en los recuerdos y las referencias históricas. “Que el legado de Alfonsín no sea para nosotros una razón para conformarnos con lo que fuimos, sino una exigencia para construir lo que todavía podemos ser”, concluyó, con un llamado a renovar el compromiso democrático y la militancia radical.