LEO DE BENEDICTIS OFRECIÓ UNA CHARLA SOBRE “EL NIÑO” Y EXPLICÓ QUÉ IMPACTO TENDRÍA EN BOLÍVAR Y LA REGIÓN

Durante una charla en la Expo Rural de Bolívar, el meteorólogo Leo De Benedictis explicó por qué el denominado coloquialmente como “Súper Niño” no debe interpretarse de manera uniforme para todo el país. Si bien se trata de uno de los eventos más intensos registrados, advirtió que para la región se esperan lluvias mayormente dentro de los valores normales, con mayor frecuencia de precipitaciones entre primavera y verano, pero sin señales claras de un escenario de excesos generalizados.

Mirá la charla completa, con todos los gráficos utilizados por el meteorólogo.

1. Qué es realmente El Niño y por qué no afecta igual a todos.
De Benedictis comenzó aclarando que existe mucha información simplificada sobre el fenómeno de El Niño. Explicó que no significa lo mismo para todas las regiones del mundo ni de Argentina, ya que cada zona responde de manera diferente. Técnicamente, El Niño se define como un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico central. Ese calentamiento aporta más energía y humedad a la atmósfera, modificando la circulación de los vientos y las precipitaciones en distintas partes del planeta. Por eso, para entender sus efectos es necesario analizar cada región en particular y no quedarse solamente con los titulares.

2. Por qué se habla de un “super Niño”.
El meteorólogo señaló que este evento es excepcional porque la temperatura del Pacífico alcanzó niveles muy altos y podría llegar a valores nunca registrados desde que existen mediciones confiables. Sin embargo, aclaró que el término “super Niño” es más una etiqueta mediática que una categoría científica. En meteorología se habla de eventos débiles, moderados, fuertes o muy fuertes. Si los pronósticos se cumplen, este sería uno de los eventos más intensos de la historia, aunque eso no permite anticipar automáticamente qué ocurrirá en cada lugar.

3. Un Niño fuerte no garantiza inundaciones ni una Niña asegura sequía.
Una de las ideas centrales de la exposición fue que no existe una relación directa y automática entre El Niño y las lluvias locales. Analizando estadísticas históricas de Bolívar y la región, mostró que hubo años Niño muy lluviosos, otros con precipitaciones normales e incluso algunos con lluvias por debajo del promedio. Del mismo modo, hubo años Niña con registros elevados de lluvia. Por eso insistió en que no se deben tomar decisiones basadas únicamente en la presencia de El Niño, sino también en los pronósticos estacionales y en las condiciones específicas de cada campaña.

4. Qué se espera para Bolívar entre primavera y verano.
Según los modelos climáticos analizados, entre septiembre y febrero las precipitaciones en la región de Bolívar tenderían a ubicarse cerca de los valores normales o levemente por encima. Septiembre se presentaría con lluvias más irregulares y dependientes de aportes del Atlántico, mientras que desde octubre aumentaría la frecuencia de precipitaciones gracias a una mayor disponibilidad de humedad. Entre diciembre y febrero existiría una mayor probabilidad de tormentas importantes y eventos localmente intensos, aunque sin evidencias de un escenario generalizado de excesos extremos para la zona.

5. Las principales conclusiones y las incertidumbres.
De Benedictis destacó que las mayores preocupaciones por exceso hídrico se concentran en el litoral argentino, el sur de Brasil, Paraguay y toda la cuenca de los ríos Paraná y Uruguay, donde sí podrían registrarse lluvias muy abundantes. Para Bolívar, el panorama se perfila más cercano a una campaña normal a buena en términos de humedad. Además, los pronósticos sugieren menos días de calor extremo durante el verano. No obstante, advirtió que existe una gran incertidumbre a partir de marzo, ya que algunos modelos anticipan una rápida disminución de las lluvias, algo que él considera todavía discutible y que deberá seguirse de cerca en los próximos meses.

En síntesis: el mensaje principal de la charla fue que, aunque estamos ante un evento de El Niño excepcionalmente intenso, eso no significa automáticamente lluvias extraordinarias o inundaciones en Bolívar. La expectativa más razonable es una campaña con precipitaciones normales a algo superiores a lo normal, mayor frecuencia de lluvias en primavera y verano, y la necesidad de seguir monitoreando la evolución de los pronósticos.

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