HACIA EL FIN DE SEMANA, BOLÍVAR QUEDARÍA EN OBSERVACIÓN POR RIESGO EXTREMO DE INCENDIOS FORESTALES

Imagen de archivo, meramente ilustrativa

Mientras la Patagonia atraviesa jornadas dramáticas por los incendios que arrasaron miles de hectáreas en El Hoyo y Epuyén, en Chubut, la provincia de Buenos Aires también se encuentra en estado de máxima alerta. Según datos oficiales, el fuego ya afectó a unas 20.000 hectáreas en distintos puntos del territorio bonaerense, en un contexto climático que agrava el peligro de nuevos focos. Bolívar podría ingresar en la zona roja hacia el próximo fin de semana.

El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) declararon un “riesgo extremo de incendios” para 16 provincias argentinas y advirtieron que la situación debe considerarse “potencialmente explosiva o extremadamente crítica”. Los mapas difundidos por el SMN muestran a casi toda la franja central y sur del país bajo la categoría más alta de peligro, con especial preocupación en la región pampeana, Cuyo y la Patagonia.

Dentro de la provincia de Buenos Aires, varias zonas están bajo una observación reforzada, ya que cerraron 2025 con numerosos focos ígneos y comenzaron 2026 en condiciones similares. El director provincial de Defensa Civil, Fabián García, describió el escenario como una batalla diaria contra las llamas, especialmente en el sur bonaerense. Localidades como Coronel Dorrego, Marisol, Oriente, Sierra de la Ventana y Villarino fueron escenario de incendios de gran magnitud en las últimas semanas.

El sudeste provincial aparece marcado en rojo en el mapa del SMN, con municipios como Tres Arroyos, Dorrego, San Cayetano, Necochea y Lobería bajo peligro extremo. También Tandil y Ayacucho se encuentran en alerta máxima, al igual que Patagones. Olavarría se ubica en el límite entre riesgo “extremo” y “muy alto”, mientras que Bolívar podría ingresar en la zona roja hacia el próximo fin de semana.

Además, presentan riesgo extremo áreas como Las Flores, General Belgrano y el Delta bonaerense. En tanto, gran parte de la cuenca del Salado y la zona lindante a Mar del Plata se mantienen bajo la categoría de riesgo “muy alto”. Solo una porción del norte de la provincia registra, por el momento, un peligro moderado.

Las autoridades explican que el riesgo extremo se da cuando se combinan temperaturas superiores a los 30 grados, humedad menor al 30% y vientos que superan los 30 kilómetros por hora. En ese escenario, rastrojos de cosecha y pasturas secas pueden arder con gran rapidez, convirtiendo a vastas zonas rurales en verdaderos polvorines. Mientras que el nivel “muy alto” implica condiciones críticas de quema, el peligro “extremo” advierte sobre una situación capaz de desatar incendios de comportamiento imprevisible y de rápida propagación.

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