GEOPOLÍTICA Y CRISIS HUMANITARIA: “LA NO REACCIÓN DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL ES MUY PREOCUPANTE”
En el programa “Todo esto que pasa”, el urdampilletense Sebastián Traficante, integrante de Médicos Sin Fronteras desde hace casi una década, analizó el escenario geopolítico mundial y aseguró que el actual contexto internacional se caracteriza por la simultaneidad de conflictos graves y por una fuerte reducción de fondos para asistencia humanitaria. Señaló que la crisis más severa hoy ocurre en Sudán, con millones de desplazados, hambruna y violencia extrema, aunque prácticamente no tenga cobertura mediática. También se refirió a Gaza, donde describió una situación de destrucción total de servicios esenciales y fuertes restricciones para la población civil.
Traficante sostuvo que el recorte de financiamiento impulsado por Donald Trump y replicado en parte por Europa afectó especialmente a organismos de la ONU y organizaciones no gubernamentales que trabajaban en salud, alimentación y educación en países en crisis. Aclaró, sin embargo, que Médicos Sin Fronteras no depende de gobiernos sino de aportes privados, con más de 7 millones de socios donantes en el mundo y unos 100 mil en Argentina. “Nunca es un buen momento para que eso pase, pero es posiblemente el peor momento para que eso pase”, afirmó sobre el retiro de fondos internacionales.
Consultado sobre el posicionamiento de Argentina en el escenario mundial y el alineamiento del gobierno nacional con Estados Unidos e Israel, advirtió que un involucramiento más profundo podría traer consecuencias y remarcó que le preocupa más “la no reacción de la comunidad internacional” frente a las violaciones al derecho internacional y los ataques a civiles. También sostuvo que “cuando miremos para atrás va a ser una época realmente para olvidar”, al describir la falta de respuestas firmes de líderes mundiales frente a conflictos como Ucrania, Gaza o Sudán.
Sobre Gaza, denunció ataques a puntos de abastecimiento de agua y restricciones al ingreso de medicamentos y material quirúrgico. “Interrumpir el acceso al agua o a la salud de la población civil está fuera de cualquier acuerdo internacional”, sostuvo, y agregó que la organización viene denunciando reiteradamente esos hechos.
A lo largo de la entrevista repasó además buena parte de sus experiencias en terreno desde 2016, cuando comenzó su trabajo en Sudán del Sur. Luego estuvo en Bangladesh durante la crisis de refugiados rohingyas, en Afganistán reconstruyendo un hospital bombardeado, en Colombia y Venezuela durante la migración masiva, en Yemen, Mozambique y México, ante diversas crisis sanitarias y estructurales. Relató situaciones extremas vividas en zonas de guerra, como bombardeos cercanos en Sudán del Sur o amenazas en Colombia, durante la pandemia.
Traficante explicó que Médicos Sin Fronteras trabaja con perfiles muy diversos, no sólo médicos, y que las tareas abarcan desde la construcción de hospitales hasta logística, distribución de agua potable o asistencia psicológica.
En otro tramo de la charla se refirió a las consecuencias emocionales de trabajar en escenarios de guerra y reconoció que nunca se termina de naturalizar la crueldad. “Cuando ves principalmente a los niños y niñas, es realmente devastador”, expresó. También mencionó casos de violencia sexual utilizados “como arma de guerra” y describió situaciones límite que atravesó personalmente durante sus misiones, aunque remarcó que la organización tiene estrictos protocolos de seguridad y diálogo con todas las partes involucradas en los conflictos.
Finalmente, confirmó que en julio partirá hacia un nuevo destino, Sudán, donde Médicos Sin Fronteras intenta visibilizar una de las mayores crisis humanitarias actuales. Allí trabajará en un país dividido entre facciones armadas, sin un gobierno unificado y con graves episodios de violencia étnica y religiosa. “Estamos haciendo un esfuerzo importante para llamar la atención sobre lo que está pasando”, concluyó.