EN URDAMPILLETA SE REABRIÓ EL DEBATE POR EL IMPACTO DEL CAMIÓN DE MERCADOS BONAERENSES
La presencia del camión de Mercados Bonaerenses en Urdampilleta volvió a generar debate entre los vecinos por su impacto en los comercios locales. A través de las redes sociales, una periodista de la localidad cuestionó que se impulse una propuesta que permite acceder a productos alimenticios a precios accesibles, pero que, según planteó, perjudica a los comerciantes que sostienen sus negocios durante todo el año, pagan impuestos e invierten en el pueblo. Sus reflexiones recibieron el respaldo de otros vecinos, que también plantearon interrogantes sobre los controles sanitarios y las condiciones de funcionamiento del puesto.
“Mientras tanto los que apuestan al pueblo con su trabajo diario y pagando sus impuestos, realizando el curso de manipulación de alimentos, recibiendo controles bromatológicos resultan perjudicados”, escribió la periodista. En su publicación, sostuvo que el dinero gastado en la compra de productos del camión no vuelve al circuito económico de Bolívar y sus localidades, sino que se destina fuera del partido. “Piensen, ¿vale la pena el beneficio que reciben, hace la diferencia?”, preguntó, y cuestionó a las autoridades por avalar una iniciativa que, a su entender, afecta a quienes invierten y generan actividad económica a nivel local.
La discusión también se trasladó a los comentarios, donde otro vecino comparó los requisitos que deben cumplir los comercios habilitados con las condiciones que, según su planteo, deberían verificarse en el camión. “Ahora yo pregunto. ¿Dónde hacen sus necesidades esta gente? ¿Dónde se lavan las manos?”, expresó, y cuestionó la ubicación de los alimentos, el mantenimiento de la cadena de frío y el uso de la electricidad del alumbrado público. Además, lamentó que los negocios locales, que en muchos casos generan empleo y ofrecen crédito o ayuda a sus clientes cuando atraviesan dificultades económicas, pierdan movimiento mientras los consumidores eligen comprar en el puesto.
El debate expone dos realidades que conviven en un contexto económico complejo. Por un lado, Mercados Bonaerenses busca ofrecer alimentos a precios accesibles para consumidores a quienes cada vez les cuesta más llegar a fin de mes. Por otro, los comerciantes de Urdampilleta deben afrontar gastos, impuestos y exigencias para mantener sus negocios, y advierten sobre la competencia que representa una propuesta de estas características. La discusión vuelve a poner sobre la mesa cómo compatibilizar el acceso a precios más bajos con el sostenimiento de los comercios y la economía de cada localidad.