EL PRECIO QUE PAGAN LOS CLUBES DE LA LIGA DE BOLÍVAR ELIMINADOS DEL TORNEO INTERLIGAS
Tal lo acordado entre los clubes al inicio de la temporada, y como ha ocurrido en años anteriores, la competencia local recién comenzará cuando el último cuadro bolivarense quede fuera de competencia en el certamen de la Unión Deportiva Regional. Con este escenario, si Balonpié llegase a las finales, los otros 7 clubes liguistas pasarían mucho tiempo sin partidos oficiales.
No es difícil sacar la cuenta: los tres eliminados en octavos de final (Empleados, la Primera de Casariego y el Sub 21 Atlético Urdampilleta) pasarían un mes y medio sin jugar, mientras que en el caso de los eliminados en la etapa clasificatoria (la Primera del CAU, el Sub 21 de Casariego y las dos categorías de Independiente, Bull Dog, Bancario y Deportivo Pirovano) estarían dos meses sin partidos oficiales.
Mientras tanto, en otras ligas como Olavarría ya comenzó la etapa de torneo local, con la participación de los que fueron quedando fuera de competencia en el Interligas, que se van midiendo en un formato de cruces con eliminación directa, al que se irán sumando los que vayan quedando en el camino del campeonato regional.
Seguramente, el panorama que imaginaban nuestros clubes a esta altura del año era más esperanzados, pero la realidad indica que, de los 8 cuartofinalistas del Interligas, 6 son de Olavarría (que se aseguró tener 3 semifinalistas y 1 finalista), a los que se le suman Cemento de Azul y Balonpié, que se miden entre sí.
Ningún club alzó la voz respecto a este parate y probablemente muchos jugadores ven con buenos ojos tener unas mini vacaciones. No obstante, desde este humilde lugar, propondremos algunas opciones para que los equipos mantengan el ritmo de competencia, sabiendo que muy posiblemente esto no le interese a nadie.
¿QUÉ SE PODRÍA HACER AL RESPECTO?
Una chance podría ser comenzar a la brevedad el Torneo Oficial, postergando los partidos que debería jugar Balonpié mientras continúe en el Interligas o, en su defecto, jugando Balonpié entresemana, como ocurre cuando disputa el Torneo Regional Federal Amateur. Claro que eso implicaría duplicar la competencia del único representante bolivarense en el Interligas, con los riesgos y costos que eso implica.
Descartada esa posiblidad, el formato de Olavarría parece aceptable, aunque este certamen de mitad de temporada debería poder tener algunas flexibilidades, y ya no se podría aplicar en esta temporada.
Acá se podría haber realizado un pentagonal con los eliminados en la etapa inicial del Interligas: un duelo mano a mano entre Independiente y CAU/Casariego (grupo 1), más un triangular entre los deroenses y Pirovano (grupo 2), que está más cerca de allá que de acá. Ahí determinar los clasificados según la necesidad de la etapa siguiente, es decir:
Si en octavos de Interligas no quedaba afuera ninguno, se resolvería con una final a ida y vuelta entre el ganador del mano a mano (G1) y el ganador del triangular (G2).
Si en octavos de Interligas quedaba afuera uno, dos semifinales a partido único: primero G1 vs. primero G2 y Eliminado de Interligas vs. segundo G2. Los ganadores, a la final.
Si en octavos de Interligas quedaban afuera dos: dos semifinales a partido único: Eliminado de Interligas 1 vs. primero G1 y Eliminado de Interligas 2 vs. primero G2. Los ganadores, a la final.
Si en octavos de Interligas quedaban afuera los tres. Quedaría sin resolución el torneo intermedio o, en su defecto, se resuelve con final a partido único en fecha a convenir; y se inicia el Torneo Oficial 2026.
Por último, pensando también en la próxima temporada, una opción podría ser que el Interligas se resuelva únicamente entre los ganadores de grupo (con semifinales y final o con un cuadrangular) y que las ligas locales empiecen apenas dos semanas después de finalizado el torneo regional.