EL FÚTBOL RURAL CERRÓ LA TEMPORADA EN IBARRA, CON UNA GRAN FIESTA EN LA COPA DESAFÍO
El clima guiñó un ojo y se hizo cómplice para que la fiesta sea completa este domingo, no sólo no llovió sino que por momentos el Sol se asomó a mirar la definición de la temporada 2026 del Fútbol Rural Recreativo. Unión es Fuerza se consagró campeón en Primera y en Senior, mientras que La 14 alzó la Copa en Segunda. Además, se entregaron todos los premios del año.
Lo primero para destacar es la pulcritud y el cuidado en el predio del Centro Recreativo y Deportivo Ibarrense, tanto por la prolijidad en el campo de juego, con el césped bien cortado y un abovedado que contribuyó a que no haya un sólo indicio de las lluvias del día anterior. Además, la cálida atención en la entrada y en la cantina, que no paró de trabajar, con un menú que tuvo desde alfajores de maicena a sandwiches de tapa de asado, pasando por papas fritas y pasteles, por sólo citar ejemplos.
Desde antes del mediodía ya había fútbol, con la Copa Desafío del fútbol senior, en la que Unión es Fuerza se impuso a Vallimanca. Luego, bien puntual, a las 14 se puso en marcha el partido de Segunda entre Ibarra y La 14, un clásico chacarero que se jugó con dientes apretados pero con muchos pasajes de buen fútbol. Lo ganaron “Los Copetones” 1 a 0, con un gol de Valerio Alfonso a los 18 minutos del primer tiempo, y celebraron con toda su gente, con la ruidosa batucada y con la ya clásica bandera gigante.
A las 16 se puso en marcha la final de Primera. Unión es Fuerza pegó rápido con un buen gol de Nacho Díaz a los 5 minutos de juego y aumentó la ventaja en el complemento por intermedio de Braian Guisolfo a los 7 minutos. Luego Veterano descontó a los 22 gracias a un muy buen gol de Silvio Altavista, pero pese a insistir y buscar el empate, no pudo estirar la definición y el festejo fue para los de Marsiglio.
Y la tarde culminó con la entrega de premios, con los 4 clubes protagonistas de la tarde hermanados dentro de la cancha, en una imagen que debería resumir la esencia de los que tendría que ser siempre el Fútbol Rural, un momento para compartir y disfrutar con familia y amigos, más allá de que todos quieran ganar.
Se cerró así un gran domingo, con una verdadera fiesta futbolera, en la que todo confluyó para que sea redondo: el fútbol, el clima, la gente y el lugar propiciaron una gran tarde para todos los presentes.