CRUCES POR LA OBRA DEL INSTITUTO 27: MANSILLA VINCULÓ A RADICALES CON EL MILEÍSMO Y SE PICÓ

La sesión de este miércoles en el Honorable Concejo Deliberante estuvo marcada por momentos tensos, como durante el tratamiento del proyecto para destrabar la continuidad de la obra del Instituto Superior Nº27. Aunque todos los bloques coincidieron en respaldar la reactivación del edificio, las diferencias aparecieron alrededor de las responsabilidades políticas por la paralización de la obra pública nacional y derivaron en fuertes cruces entre concejales oficialistas y opositores.

La primera en tomar la palabra fue la concejal oficialista Laura Rodríguez, quien destacó la presencia de estudiantes, docentes y miembros de la comunidad educativa en el recinto y remarcó el valor institucional de la iniciativa. Explicó que el expediente apunta a modificar el convenio tripartito original entre Nación, Provincia y Municipio para permitir que las dos últimas partes continúen con las gestiones necesarias para finalizar la obra, luego del retiro del financiamiento nacional tras la asunción del presidente Javier Milei. Además, defendió el rol de la obra pública como motor de desarrollo y sostuvo que el proyecto forma parte de una planificación estratégica de ciudad impulsada desde las gestiones de Eduardo “Bali” Bucca.

Desde el bloque UCR-Coalición Cívica, Emilia Palomino acompañó la iniciativa y negó que el radicalismo se haya opuesto históricamente a las obras impulsadas por el Ejecutivo local. La edil aseguró que su espacio siempre respaldó los proyectos vinculados al crecimiento de Bolívar y reivindicó el compromiso del radicalismo con la educación pública. También aclaró que la modificación introducida en el despacho no afectaba el objetivo central de avanzar con las gestiones para terminar el edificio del Instituto 27.

En la misma línea, la concejal oficialista Karina Bontempo señaló que todos los bloques habían coincidido en la necesidad de continuar la obra y sostuvo que el único desacuerdo pasaba por la redacción política del expediente. La edil defendió la gestión municipal frente al escenario de ajuste nacional y destacó la importancia del Instituto para estudiantes de Bolívar y de toda la región, remarcando la necesidad de ampliar la infraestructura educativa para sostener el crecimiento de la matrícula y de las carreras.

Por su parte, el concejal Nicolás Morán, de La Libertad Avanza + PRO, confirmó el acompañamiento de su bloque a la reactivación de la obra, aunque cuestionó la administración municipal de los recursos educativos. Según expuso, el Municipio recibió importantes sumas del Fondo Educativo que, a su criterio, no fueron destinadas en la proporción necesaria a infraestructura escolar. Incluso planteó que parte de esos recursos podrían utilizarse para completar el financiamiento del Instituto 27 y sostuvo que el oficialismo presentaba una versión incompleta de la realidad.

La respuesta más dura llegó de Hernán Mansilla, quien cuestionó a los bloques opositores por no acompañar un artículo del despacho que repudiaba la paralización de la obra pública nacional. El concejal oficialista acusó especialmente al radicalismo y a Hechos de intentar mantener una posición ambigua frente al gobierno nacional y los vinculó políticamente con La Libertad Avanza. Además, defendió la necesidad de la obra pública para ciudades del interior y aseguró que el Municipio debió cubrir con fondos propios áreas sensibles como salud y educación ante la caída de recursos nacionales.

Tras una breve réplica de Morán, que aclaró que su bloque no comparte la decisión del gobierno nacional de frenar la obra pública, el radical Pablo Fabris también intervino para remarcar que la UCR siempre acompañó los proyectos impulsados por el Ejecutivo y sostuvo que la discusión debe centrarse en el control y la transparencia de las obras públicas, no en su eliminación.

Luego tomó la palabra César Pacho, quien consideró que si la obra no avanzó fue porque las cosas no se hicieron correctamente desde el inicio, aunque confirmó que desde La Libertad Avanza acompañarán las gestiones necesarias para finalizar el edificio.

Antes de la votación, Mansilla volvió a intervenir para defender el manejo administrativo del expediente y aseguró que la rescisión del contrato con la empresa constructora solo fue posible porque los controles y certificaciones de la obra estaban en regla. Finalmente, el oficialismo logró aprobar su dictamen por mayoría, en una sesión atravesada por la discusión política sobre el rol del Estado, la obra pública y el impacto de las decisiones del gobierno nacional en Bolívar.

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