QUÉ BUSCA CAMBIAR EL GOBIERNO CON LA REFORMA DE LA CARTA ORGÁNICA DEL BANCO CENTRAL
El presidente Javier Milei anunció por cadena nacional el envío al Congreso de un proyecto de ley para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa busca redefinir las funciones del organismo, restableciendo como objetivo principal la preservación del valor de la moneda y prohibiendo el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión monetaria.
Durante el anuncio, el mandatario sostuvo que se trata del conjunto de reformas estructurales más importante de las últimas nueve décadas y afirmó que el propósito es terminar con el uso de la emisión para financiar al Estado. El proyecto propone volver al esquema vigente antes de la reforma de 2012, impulsada durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, cuando el Banco Central amplió sus objetivos para incluir, además de la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el fomento del empleo, el desarrollo económico y la equidad social.
La propuesta también establece que el Banco Central no podrá financiar el déficit del Tesoro Nacional, de las provincias ni de los municipios mediante emisión o compra de títulos públicos en el mercado primario. Asimismo, prevé endurecer las condiciones para remover a las autoridades del organismo, exigiendo una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, y limitar la distribución de utilidades a ganancias genuinas destinadas al pago de deuda, además de eliminar el mecanismo de letras intransferibles utilizado para asistir al Estado.
De acuerdo con especialistas citados en la presentación oficial, la iniciativa acerca el funcionamiento del Banco Central argentino al modelo vigente en países como Colombia, donde el control de la inflación constituye el objetivo prioritario de la autoridad monetaria. En la región, la prohibición de financiar directamente al Tesoro es una práctica generalizada, mientras que otros bancos centrales, como los de Chile, Brasil y Uruguay, complementan el control de precios con funciones vinculadas a la estabilidad financiera.
Fuera de América Latina, los modelos son diversos. El Banco Central Europeo tiene como mandato principal mantener la estabilidad de precios, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos combina ese objetivo con la promoción del empleo y otras funciones relacionadas con la supervisión bancaria y la estabilidad financiera. En tanto, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón mantienen competencias más amplias, que incluyen la regulación del sistema financiero, la emisión de moneda y la gestión de los fondos del Estado.