QUEBRÓ LA LÁCTEA “LA SUIPACHENSE” Y 140 TRABAJADORES QUEDARON SIN EMPLEO
La histórica láctea La Suipachense, con más de siete décadas de trayectoria en la provincia de Buenos Aires, fue declarada en quiebra por el Juzgado Civil y Comercial N.º 7 de Mercedes, poniendo fin a un proceso que se había iniciado a mediados de noviembre. La decisión judicial deja sin empleo a 140 trabajadores y marca un nuevo capítulo en la crisis que atraviesa la industria láctea argentina. La firma operaba bajo la razón social Lácteos Conosur S.A., controlada por el grupo venezolano Maralac.
Antes de su colapso, la planta había llegado a procesar hasta 250.000 litros diarios de leche, posicionándose como un actor relevante en la producción regional. Sin embargo, la falta de actividad durante tres meses, los conflictos laborales y la imposibilidad de cumplir compromisos financieros precipitaron el desenlace. El fallo dispuso la inhabilitación definitiva de la empresa, la inhibición general de bienes y la inhabilitación de Jorge Luis Borges León, responsable de la administración, quien deberá solicitar autorización judicial para salir del país mientras avance el proceso de liquidación.

La parálisis productiva fue determinante. La Justicia había solicitado un plan de acción para revertir la situación, que nunca se concretó. En paralelo, los trabajadores realizaron protestas y acampes frente a la planta, acompañados por vecinos de Suipacha y Chivilcoy, ante la falta de respuestas y el temor creciente por la pérdida de las fuentes laborales.
El caso no es aislado. En los últimos meses también se confirmó la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), productora de yogures y postres bajo licencia de SanCor, que dejó sin empleo a casi 400 trabajadores en Buenos Aires y Córdoba tras el fracaso de su concurso preventivo. La crisis también golpea a otras firmas tradicionales como Verónica, en un contexto de caída del consumo, sobreoferta y dificultades para exportar.
Datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina indican que en diciembre de 2025 el volumen comercializado cayó 0,4% respecto del mes anterior y 1,1% en la comparación interanual. Aunque el acumulado anual mostró una suba del 5,2%, no alcanzó para revertir la fuerte contracción de 2024, cuando el consumo se desplomó 9,7%. Con existencias 9,6% por encima del año previo y precios presionados por la sobreoferta, la quiebra de La Suipachense se convierte en un símbolo del deterioro estructural del sector y abre interrogantes sobre el futuro de otras empresas históricas.