UCR Y HECHOS HABLARON DE “BRECHA SALARIAL ENORME”, “UN ESTADO COSTOSO E INEFICIENTE” Y ANUNCIARON UN PRESUPUESTO ALTERNATIVO
Los concejales Pablo Fabris, Emilia Palomino y Karina Otano (UCR), junto a Nicolás Morán y “Pity” Quibus (Hechos), informaron este martes la elaboración de un presupuesto 2026 alternativo, que será presentado este miércoles en la sesión del Concejo Deliberante, convocada para las 10 de la mañana en el Salón Rosa del Palacio Municipal. Según explicaron, la iniciativa surge ante un proyecto oficial que “no muestra un cambio de rumbo de la gestión municipal” y que representa “la continuación de un Estado costoso, grande y fundamentalmente ineficiente”, en un contexto económico que calificaron como “preocupante”.
Fabris sostuvo que el presupuesto elevado por el Ejecutivo incrementa el gasto público y amplía la planta municipal, al pasar de 1.553 empleados en 2025 a 1.663 en la presentación inicial, cifra que luego fue reducida pero que “igual va a tener 85 cargos más”. En ese marco, advirtió que el municipio registra “un déficit de 2.700 millones de pesos al 30 de septiembre” y una deuda flotante que “al 30 de noviembre de 2025 superaba los 5.000 millones de pesos”, por lo que consideró que el proyecto oficial “sigue agrandando el Estado, sigue generando gastos y va a tener servicios públicos de menor calidad”.
Al detallar el proyecto alternativo, Nicolás Morán explicó que realizaron “un análisis minucioso, área por área, gasto por gasto” y que la propuesta se apoya en dos ejes centrales: la reducción del “gasto político de estructura” y la eliminación de gastos “no prioritarios e ineficientes”. “En el nuevo organigrama hay más secretarías, más direcciones y más coordinaciones, con mucho más gasto político”, señaló, y agregó que los recursos liberados permitirían atender sectores que hoy están “ajustados”, como salud, educación, producción y los empleados municipales.
Entre las principales medidas, Morán confirmó la propuesta de “un bono extraordinario y por única vez de 200.000 pesos para los empleados municipales”, a pagar en la próxima liquidación, además de la creación de un fondo de asistencia para el comercio, la industria, emprendedores y pymes. También reclamó que las partidas previstas para salud “se expresen en los números y no solo en las intenciones”, un refuerzo del fondo educativo y una aplicación efectiva de la tasa vial “como se tiene que aplicar”. Sobre el financiamiento, aseguró que “de la baja de secretarías, direcciones, coordinaciones y gastos duplicados se generarían fondos suficientes para cubrir todas estas modificaciones”.
En la misma línea, los ediles plantearon no aumentar la planta de personal respecto del presupuesto anterior y reducir la cantidad de secretarías. “Planteamos dos secretarías menos que las nueve elevadas, con todo lo que eso implica hacia abajo”, precisó Morán, al tiempo que Fabris remarcó que el objetivo es “bajar el gasto político” y achicar la brecha salarial entre funcionarios y trabajadores municipales. “Hoy hablamos de básicos de 300.000 pesos o menos para empleados y de 1.200.000 o 1.400.000 para secretarios, con un intendente que supera los 4 millones”, subrayó.
Palomino puso el foco en la situación salarial y relató que tras el último cobro “nos explotó el teléfono” por la quita de horas extras y bonificaciones. Como ejemplo, Karina Otano mencionó el caso de “un empleado con 17 años de antigüedad, categoría 4, con un básico de 350.000 pesos y un sueldo de bolsillo de 497.000, en un presupuesto municipal de 57.640 millones”. “La brecha es alevosa y no es sostenible en el tiempo”, afirmó la presidente del Bloque UCR, y negó que el proyecto implique despidos: “Hablamos de planta política, no de empleados municipales”.
Finalmente, los concejales ratificaron que no acompañarán el presupuesto oficial si no se introducen cambios y apelaron al acompañamiento de La Libertad Avanza y la Coalición Cívica para aprobar el despacho alternativo. “Si se abstienen, juegan a favor del oficialismo”, advirtió Fabris, y señaló que de no haber modificaciones el intendente “contará con el presupuesto prorrogado”. No obstante, dejaron abierta la posibilidad de continuar el diálogo y hasta postergar la sesión: “Si tenemos que posponer la sesión para seguir trabajando y darle un mejor presupuesto a Bolívar, lo vamos a hacer”, concluyeron.