“SIEMPRE ESTOY LLEGANDO”: TRAS CASI 50 AÑOS, ALFREDO “FLACO” MELLADO OFRECERÁ UN SHOW EN BOLÍVAR
Después de casi medio siglo sin tocar en público en su ciudad, Alfredo “Flaco” Mellado vuelve a presentarse en Bolívar este viernes por la noche en Casa Negra, con The Transistores. Y lo hace “jugando de local”, como él mismo define: “tengo mucha gente allegada, amigos que mantienen esa cosa linda. Son lo que me ata de alguna manera”. Volver, dice, también implica recuperar gestos y palabras: “Uno hasta recupera el acento provinciano, los sobrenombres, y eso está lindo”.
Consultado sobre cuánto hace que no vive en Bolívar, Mellado relativiza el paso del tiempo y apela a una idea más profunda de pertenencia. “La cuestión no pasa por la cantidad de años, sino por cómo uno puede llegar a sentirse en cualquier otro lugar”, explica, y cita a Troilo para resumirlo: “Alguien dijo una vez que yo me fui de mi barrio, pero ¿cuándo?… ‘si siempre estoy llegando’”. Para el músico, esa sensación atraviesa geografías y generaciones, desde Hortensia hasta Salamanca, sin perder identidad.
La charla inevitablemente deriva en los orígenes del rock local, una etapa fundacional con la que siempre se lo vincula. Mellado recuerda a Mario Moya tocando en Los Diamantes Rojos, al que escuchaba “parado en la vereda”, y luego la experiencia de Trío Cascote: “Armamos la bandita con los muchachos… y ahí empieza una historia que ya es más conocida”. Sobre aquellos años, señala que era “una cosa muy artesanal”, con escasa información y aprendizaje a partir de revistas y discos de vinilo: “No había como ahora que ponés Google y tenés toda la data”.
The Transistores, su proyecto actual, nació casi sin plan previo. El nombre surgió de una radio antigua que le regalaron y la banda terminó de tomar forma en 2019. Tras la pandemia, continuó tocando con pistas y recorrió distintos escenarios porteños.
A los 73 años, Mellado asegura que el sentido sigue siendo el mismo que cuando empezó: compartir un buen momento. “Esto es para pasar un rato lindo”, afirma, y apela a la idea de clima y escucha atenta: “Lograr ese silencio, que no vuele una mosca, es muy interesante”. Para él, la música —como el arte— no es una competencia sino un encuentro: “Si te sentís bien con eso, listo. La mejor música es la que te dice algo a vos”.