LU CHIBERRY, LA BIÓLOGA BOLIVARENSE QUE TRABAJA EN EL CONICET Y CIRCUNNAVEGÓ TODA LA ANTÁRTIDA

Lu Denisse Chiberry es bióloga, nació en Bolívar y desde hace cinco años desarrolla su carrera científica en Ushuaia, en el marco de una beca del CONICET. “Llegué acá hace 5 años, en abril de 2021, a través de un otorgamiento de una beca doctoral para trabajar después de haberme recibido de licenciada en Biología en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de La Plata”, contó en diálogo con Qué Pasa en Bolívar. A los 18 se fue a estudiar a La Plata y, una vez recibida, surgió la posibilidad de radicarse en el sur, una decisión que tomó sin dudar: “Me parecía increíble el lugar, me encantaba la montaña”.

Su trabajo cotidiano está estrechamente vinculado al mar y a la investigación genética de organismos marinos. “Yo trabajo con genética, trabajo con ADN de los organismos que viven en el fondo del canal Beagle”, explicó, y detalló que su tarea consiste en identificar especies a partir de su material genético, “utilizándolo como un código de barras”. Su foco está puesto en los invertebrados marinos —como estrellas de mar, caracoles o medusas— y en el desarrollo de métodos de estudio no invasivos que permitan evaluar la salud de los ecosistemas.

Ese enfoque tiene una aplicación concreta en el monitoreo ambiental. El objetivo es detectar qué especies habitan o transitan un lugar a partir del ADN presente en el agua o el sedimento. “Es muy importante en un lugar quiénes están y quiénes no están, porque depende mucho de la salud de ese ecosistema”, afirmó, destacando la trascendencia de esta información para analizar el impacto de los cambios ambientales y de la actividad humana.

En 2024, su carrera dio un salto excepcional al participar de una campaña científica internacional que circunnavegó toda la Antártida a bordo de un barco rompehielos oceanográfico. “La propuesta era: ‘Vas a navegar la Antártida’”, recordó. Aunque implicaba pasar casi dos meses embarcada, con personas de distintas nacionalidades, una especie de Gran Hermano sobre el agua, aceptó el desafío sin dudar: “La verdad que dije que sí de una, me parecía increíble”.

La expedición reunió a unos 50 investigadores de siete países, con múltiples líneas de trabajo: glaciología, meteorología, biología, oceanografía y geología, entre otras. “Era un intercambio continuo, 24/7”, relató Chiberry, quien participó junto a su director, Sebastián Poljak. La campaña, financiada por la Fundación Albedo para la Criósfera, permitió obtener información inédita de toda la costa antártica. “No conocemos otra campaña que se haya realizado de esta dimensión”, remarcó.

Desde el punto de vista científico, el objetivo fue analizar las comunidades marinas antárticas a partir del ADN ambiental. “A través del material genético o del ADN que queda en el agua, en el sedimento, saber quiénes están o quiénes viven o quiénes transitan ese lugar”, explicó. Esa información será comparada con la que su equipo recolecta en el canal Beagle, para establecer una línea de base y comprender mejor las diferencias entre regiones antárticas y subantárticas.

En lo personal, la experiencia la marcó profundamente. “Fue un desafío”, resumió, al describir escenas que aún la emocionan: “Estar tomando un mate en la cubierta del barco y ver un pingüino arriba de un iceberg pasando”. La campaña se desarrolló entre noviembre de 2024 y fines de enero de 2025, incluyendo Navidad, Año Nuevo y su propio cumpleaños a bordo. Hoy, mientras procesa los datos recolectados, asegura que volvería a hacerlo sin dudar: “Me lo proponen y voy”. Y aunque la distancia es grande, mantiene vivo el lazo con su ciudad natal: “Tengo a mi abuela y a mi papá en Bolívar, así que yo intento mínimo una vez por año ir”.

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