LA VEZ QUE LOS DIBUJOS DE JUSTO ROBLEDO TRASCENDIERON FRONTERAS MOSTRANDO A BOLÍVAR

No todos los días una obra nacida en Bolívar encuentra lugar en uno de los espacios más emblemáticos de la arquitectura latinoamericana. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió con los dibujos del arquitecto Justo Robledo, que lograron ser expuestos en la Casa Curutchet, una verdadera referencia para el arte y la arquitectura en Argentina.

El dato, no tan conocido en la comunidad, fue acercado por el también arquitecto Raúl Woll, quien durante una visita al lugar se encontró con la sorpresa: en medio del recorrido por la icónica obra diseñada por Le Corbusier, aparecían los paisajes y fachadas de Bolívar retratados por Robledo. “Podemos decir que su trabajo trascendió las fronteras bolivarenses”, resumió Woll, destacando la dimensión de ese logro.

La Casa Curutchet no es un espacio cualquiera. Ubicada en La Plata y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2016, es una de las pocas obras de Le Corbusier en Latinoamérica y un punto de referencia obligado para arquitectos y artistas. Exponer allí implica ingresar a un circuito de reconocimiento donde no cualquiera accede.

En ese contexto, que las ilustraciones de Robledo —realizadas a mano alzada y centradas en la identidad arquitectónica de Bolívar— hayan formado parte de una muestra en ese ámbito, adquiere un valor especial. No solo por el reconocimiento al autor, sino porque, a través de su mirada, la ciudad también estuvo representada en un escenario de alcance internacional.

Hoy, mientras el Municipio avanza en incorporar sus dibujos a la cartelería urbana y poner en valor su obra a nivel local, aquella experiencia en La Plata aparece como un antecedente significativo. Una confirmación de que, muchas veces, el talento que nace en los pueblos puede viajar lejos… y dejar su marca en los lugares más impensados.

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