JULIETA SCIVETTI, UNA BOLIVARENSE INCURSIONANDO EN EL MUNDO DEL DOBLAJE

Con 21 años, la bolivarense Julieta Scivetti descubrió hace apenas dos o tres que el doblaje podía ser mucho más que una curiosidad. “Desde chiquita siempre estuve rodeada de películas y videojuegos, más que nada por mi papá”, cuenta en diálogo con Qué Pasa en Bolívar. Aunque sabía que muchas producciones estaban grabadas en otro idioma, reconoce que de niña no pensaba en el trabajo detrás de esas voces: “Sabías que no era el audio original, pero nunca asociaba el hecho de que había una persona trabajando”. Hoy, en cambio, analiza actuaciones y matices: “Me doy cuenta de cuando es bien actuado o no”.

De chica elegía películas dobladas “por un tema de que no sabía leer tanto”, pero ahora prefiere las subtituladas porque siente que allí “se ve más la actuación en sí”. Sin embargo, asegura que disfruta de ambas versiones: “Me gusta verlo porque aprendo mucho”. El clic llegó cuando empezó a investigar cómo funcionaba el mundo del doblaje. “No era algo que estaba en los planes, pero al investigar me surgió la duda”, explica. Si bien también estudia administración, admite que lo artístico siempre la acompañó: “Siempre me gustó desde muy chiquita el tema artístico, la actuación”.

Scivetti defiende el rol del doblajista como actor: “Son dos tipos de actuaciones distintas, pero sí, las dos son actuación”. Mientras que en cine o teatro “es más de la cara, más expresiones faciales”, en el doblaje el desafío es otro: “Es hacer que se note con la misma voz todo, como si fuera una cara”. Se formó en cursos virtuales —en la Escuela Argentina de Doblaje y en Actuando la Voz— y, aunque aún no trabajó profesionalmente, ya realizó prácticas como el doblaje de un documental.

Sobre la inteligencia artificial opina: “Siento que por ahora la IA todavía no tiene la personificación de hacer las emociones que una persona puede hacer”. Sobre el futuro, no duda: “Me gustaría dejar una huella, aunque sea mínima o grande, de aparecer en alguna película o documental”. Y va más allá: “Ser reconocida por ese personaje, que digan ‘esa voz es de tal’”.

Sabe que abrirse camino requiere constancia: “Tenés que ir mostrándote para que te tengan en cuenta, porque tienen un millón de voces y por qué te elegirían a vos”. A quien esté pensando en intentarlo, le recomienda animarse: “Si siente que le puede llegar a interesar, aunque sea probar”. Incluso desde Bolívar, sostiene que hay posibilidades: “Ahora con las redes y la tecnología es genial para eso”.

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