CIUDAD RESCATÓ UN EMPATE SOBRE EL FINAL Y NO SE AGUÓ LA FIESTA POR EL DEBUT COMO LOCAL EN PRIMERA NACIONAL
Con el remodelado Estadio Municipal como escenario, el Club Ciudad de Bolívar tuvo su estreno en calidad de anfitrión en la segunda división del fútbol argentino. El rival fue un club con mucha historia, como Los Andes, que le planteó un partido complicado y que le fue ganando hasta el minuto 86. Más de mil personas acudieron a esta cita con la historia futbolera de la ciudad.
Nuevo formato para la tribuna principal, que pasó a ser de ser una platea con butacas a una popular con barandas y con más color; nuevas plateas con butacas en las históricas tribunas tipo escalinata; nueva disposición para las cabinas de transmisión y, debajo de las cabinas, una indispensable platea techada. Así se presentó el Estadio Municipal tras las refacciones que hizo el grupo que gerencia el fútbol del Club Ciudad, y que incluyeron también coquetas y funcionales mejoras en los vestuarios.
Más de mil bolivarenses (y también gente de otras ciudades) comenzaron a llegar a la cancha después de las 16 y, para las 17, cuando sonó el silbatazo inicial, ya estaba la nueva popular repleta. Sin embargo, toda la algarabía mermó cuando a los 7 minutos del primer tiempo, una mala ejecución de un tiro libre a favor de Ciudad desencadenó en una contra letal que Mauricio Asenjo convirtió en el gol del “milrrayitas”. Un rato más tarde, “Pitu” González dilapidó una posibilidad concreta con el arco desguarnecido y provocó el “uhhhh” de los hinchas pero no el empate.
El primer tiempo terminó con esa ventaja mínima para la visita. El complemento empezó con Ciudad más decidido a imponerse y los cambios le vinieron muy bien al equipo. Los ingresos de Duarte y Mucignat le dieron más profundidad por la derecha y “Pope” Díaz aportó una buena dosis de equilibrio al mediocampo. Así fue que, después de tanto ir, a los 41, Yeri metió un pelotazo largo, falló un defensor de Los Andes, la pelota le llegó al “Monito” Duarte y batió la resistencia de Bustillos para desatar la alegría contenida.
Sobre el final, algunas escaramuzas derivaron en las expulsiones de Elías Martínez en el “Cele” y Navas en los de Lomas de Zamora. Sólo dos minutos adicionó, de manera tan increíble como vergonzosa, la cuaterna arbitral encabezada por Billone Carpio, y así le robó a los hinchas la ilusión de ver un final electrizante, que el juez, que se quiso sacar de encima el partido, impidió.
Si bien no pudo ganar en su debut como local, Ciudad quedó con un buen sabor, porque a veces es importantísimo sumar cuando no se logra jugar bien ni superar al rival. Ahora vendrá All Boys en Floresta, otra dura prueba, como tantas que pondrá delante esta Primera Nacional.