ARGENTINA RECHAZÓ EN LA ONU CALIFICAR A LA ESCLAVITUD COMO EL “CRIMEN MÁS GRAVE CONTRA LA HUMANIDAD”
La Organización de las Naciones Unidas aprobó este miércoles una resolución que define a la esclavitud africana y la trata transatlántica como “el crimen más grave contra la humanidad”, iniciativa impulsada por Ghana y respaldada por una amplia mayoría de países. Sin embargo, Argentina votó en contra, alineándose con Estados Unidos e Israel, en una decisión que la ubicó entre los tres únicos rechazos frente a 123 votos afirmativos y 52 abstenciones.
El texto señala que la esclavitud implicó una ruptura histórica por su magnitud, duración, carácter sistémico y consecuencias persistentes, que aún impactan en las estructuras sociales y económicas actuales. La resolución, de carácter no vinculante pero con fuerte peso político, también promueve el reconocimiento de esas consecuencias y abre el debate sobre eventuales reparaciones por los daños históricos ocasionados.
El voto argentino, en línea con la postura del presidente Javier Milei, se inscribe en un giro más amplio de la política exterior, caracterizado por un alineamiento con Washington y Tel Aviv. En el mismo sentido se pronunciaron el gobierno de Donald Trump y el de Benjamín Netanyahu, mientras que gran parte de los países europeos optaron por la abstención, alegando objeciones legales vinculadas a la aplicación retroactiva del derecho internacional.
Desde Estados Unidos, el representante ante el Consejo Económico y Social, Dan Negrea, justificó el rechazo al considerar la resolución “problemática en numerosos aspectos”, aunque reafirmó la condena a la esclavitud. En este contexto, la decisión argentina, representada ante la ONU por el diplomático Francisco Fabián Tropepi, refuerza una tendencia de su actual política exterior: el abandono de posiciones históricamente más equilibradas en foros multilaterales y una mayor cercanía con las potencias que cuestionan este tipo de iniciativas en materia de memoria histórica y derechos humanos.