LUIS MORI Y UN FIN DE SEMANA DE LOCOS: DEL VUELCO AL PODIO EN EL TC PLATENSE

Luis “el Loco” Mori protagonizó un fin de semana inolvidable en el TC Platense, que se disputó en el autódromo de 9 de Julio. El piloto bolivarense sufrió un espectacular vuelco durante las pruebas del sábado, cuando el auto quedó completamente cubierto de barro y con importantes daños, pero junto a su equipo logró reconstruirlo en menos de 24 horas para volver a pista. Después de completar la serie en medio de un insólito episodio con el matafuego dentro del habitáculo, Mori terminó segundo en la final, en su regreso a la competición con un auto propio después de varios años.

“Es para hacer una película”, resumió Mori al recordar lo ocurrido. El sábado, después de haber girado normalmente el viernes, salió a pista con neumáticos lisos pese a que había llovido durante toda la noche. En la tercera vuelta, al pasar por una zona de la recta que ya había transitado anteriormente, el auto tomó una mancha de agua y se puso de costado a fondo en cuarta marcha. “Lo intento enderezar, pero no puedo, no lo puedo sacar y después me pega un coletazo y sale marcha atrás contra el paredón”, relató. El impacto hizo que el auto se trabara y comenzara a arrastrarse sobre el techo, mientras el parabrisas se desprendía y el barro ingresaba al habitáculo. “Yo llevaba la mica del casco abierto y me entró barro, la cara era una milanesa”. Me quedó lleno de barro, el cuerpo, todo”, graficó. Tras ser trasladado en ambulancia para un control, Mori confirmó que no había sufrido lesiones.

A partir de allí comenzó una carrera contra el tiempo para reconstruir el auto y poder correr el domingo. El equipo trabajó durante todo el día, primero limpiando el barro con grandes cantidades de agua y luego reparando la suspensión, soldando piezas y reemplazando elementos dañados. Otros equipos de la categoría también se acercaron para ofrecer ayuda y repuestos. “Con tanta ayuda, nos fuimos embalando y los chicos más todavía porque le metían garra que no sé de dónde la sacaron”, destacó Mori.

Cerca de las 22 horas el auto estaba nuevamente en condiciones, aunque todavía debieron realizar una prueba el domingo y solucionar algunos inconvenientes. En la serie, además, el piloto tuvo otro momento insólito cuando el matafuego se desprendió dentro del habitáculo y comenzó a largar espuma, tapándole prácticamente toda la visión.

Pese a todo, Mori llegó a la final convencido de que tenía un auto competitivo y salió a buscar el resultado. Tras perder algunas posiciones en el comienzo, comenzó a recuperar terreno hasta quedar en el segundo puesto. “Yo sabía que teníamos herramienta para ir a pelearlo, estaba seguro”, afirmó. A dos vueltas del final decidió levantar porque ya no podía alcanzar al líder y entendió que no valía la pena arriesgar después de todo lo que había sucedido.

El segundo puesto tuvo un significado especial porque fue su primera carrera con este auto después de varios años: se trata del vehículo que había sido afectado por un incendio y que posteriormente fue reconstruido por el equipo. “Creo que fue la mejor manera de poder agradecerle a ellos, a los auspiciantes, a todos los que hacen el esfuerzo para poder estar en la carrera”, sostuvo.

Ahora, Mori apunta a las próximas fechas del TC Platense, mientras continúa trabajando para mejorar el auto y recuperar ritmo de competencia: “La victoria es más de ellos que mía”, resumió al agradecer a todas las personas que hicieron posible su regreso.

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