“EL DIEGO, LA POESÍA EN LA GAMBETA” VUELVE A CASA NEGRA CON UN HOMENAJE CARGADO DE EMOCIÓN
Luego de una primera función atravesada por la emoción y la comunión con el público, El Diego, la poesía en la gambeta volverá a presentarse este sábado en Casa Negra (Las Heras 250). “La sensación no solo particular, sino en general de todos los que participamos, es muy, muy linda. Terminamos todos cantando y saltando”, resumió José “Mono” Alabart sobre aquel debut, marcado por una sala colmada y un clima festivo que potenció el homenaje a Diego Armando Maradona.
Al abordar qué representa Maradona en lo personal, Leandro Galaz recordó una escena imborrable: “Recuerdo a mi papá llorando y saltando con casi 100 kilos sobre el sillón cuando le metió el gol a los ingleses. Ese es el recuerdo más impresionante que tengo”. Para él, Diego “fue mucho más que un jugador de fútbol”, alguien que “trascendió lo que hacía” y se convirtió en “un ícono social y cultural”. Daugerot, en tanto, destacó su dimensión política y social: “Un tipo que pudiendo haberse quedado en el molde eligió representar a las minorías” y citó una de sus definiciones más crudas: “Hay que ser un cagón y un hijo de puta para no jugársela por los jubilados”.
De cara a la segunda presentación, Diego Peris señaló que el espectáculo será “bastante parecido” al anterior, aunque con el grupo “un poco más confiado”. “Los temas ya los hice míos”, afirmó, y celebró la incorporación de “Pancho” como nuevo percusionista, aunque aclaró que eso implica seguir ensayando. Ana Maringer coincidió en que la expectativa pasa por volver a generar esa comunión con la gente: “La otra vez hubo un montón, muchos se lo perdieron y quedaron con ganas. El Diego convoca, da linda energía y nosotros tenemos muchas ganas de seguir”.
Por último, el ideólogo del proyecto, Alabart, planteó la intención de sostener este tipo de propuestas en el tiempo. “Son momentos necesarios para poner en el tapete este tipo de cosas que nos apartan de todo este clima de crueldad y estupidez”, reflexionó, y recordó una frase de Luis Alberto Spinetta que sintetiza el espíritu del espectáculo: “en estas épocas el amor es revolucionario”. Desde ese lugar, sostuvo, la poesía, la música y la ternura buscan “tocar los corazones ajenos” y aportar, aunque sea, “un pequeño granito de arena”, porque, como digo Yupanqui, “la arena es un puñadito, pero hay montañas de arena”.
