“¿ALCOHOL Y DROGAS? ES COMO DECIR FIDEOS Y PASTAS”: UNA MIRADA DESDE LA REDUCCIÓN DE RIESGOS Y EL CUIDADO EN LA NOCTURNIDAD
En la previa de las fiestas, Qué Pasa en Bolívar conversó con Ariel Parajón, quien además de ser politólogo especializado en politicas de drogas es Coordinador Académico de la Diplomatura en Políticas e intervenciones en Drogas y Derechos Humanos (Sociales UBA), acerca de la importancia de la prevención e información necesaria para reducir riesgos en torno a los consumos.
¿Por qué el agua es un buen paliativo para evitar los efectos del alcohol?
El alcohol, aunque sea una sustancia que se consume en formato de bebida, deshidrata nuestro cuerpo. Por lo tanto, intercalar la ingesta de alcohol con vasos de agua reduce los riesgos de descompensacion por deshidratacion. Sobre todo en épocas de mucho calor, o en eventos donde una persona está bailando o realizando un desgaste físico considerable..
Hidratarse y mantener la temperatura corporal, hace que nuestro cuerpo funcione mejor.
El alcohol requiere que nuestro hígado tenga que filtrar muchas más toxinas y por lo tanto trabaje más y mal. El consumo de agua colabora para que esos procesos fisiológicos se realicen con el menor riesgo posible. No sólo durante el evento nocturno sino incluso en el día posterior.
Lo que hacemos para nuestro descanso posterior también es clave para tener una buena experiencia y no padecer la resaca.
¿En líneas generales, cuesta mucho que los locales nocturnos acepten la medida de dispensar agua de manera gratuita?
A priori suelen aparecer resistencias por parte de los dueños de los bares y boliches, cuando hay que colocar un puesto de hidratación o facilitar el acceso a agua potable para las personas que usan sustancias psicoactivas. Pero, luego de ver que les es beneficioso para el funcionamiento del evento nocturno, incorporan estas medidas rápidamente. Su principal preocupación es por perder ingresos económicos por la reducción de la venta de bebidas alcohólicas, pero en términos generales no hay una merma en la venta de bebidas alcohólicas, sino más bien lo que se reducen son los hechos de desconpensacion porque la gente se mantiene hidratada y disfruta del evento. Ojalá más bares y discotecas incorporen este tipo de estrategias, porque ganamos todos: usuarios, empresarios y sistemas de salud.
¿El agua en cuestión es agua de red? ¿Qué pasa en los lugares donde esa agua no es apta para consumo?
Con que el agua sea potable, de la canilla, ya es suficiente.
En lugares donde el agua no es apta para consumo, además de visibilizar la vulneracion de un derecho básico de los seres humanos: el acceso al agua potable para vivir; se pueden hacer las gestiones para ofrecer dispenser de agua financiados con parte de la venta de bebidas alcohólicas, o a través de canjes (a cambio de publicidad) con algún proveedor de agua apta para consumo humano.
No obstante, siempre hay que tener en cuenta que el agua es un derecho humano universal, por lo tanto todo lugar habilitado para albergar personas tienen que tener las condiciones para garantizar ese derecho básico.
No estamos pidiendo nada exorbitante. Solamente agua para beber.
¿Qué problema es hoy más grave en la nocturnidad, el alcohol o las drogas?
Antes que nada aclarar que el alcohol es una droga. Diferenciar “drogas y alcohol” es como diferenciar los fideos de las pastas. El alcohol es una sustancias psicoactiva (comúnmente denominadas “drogas”). Específicamente es una sustancia depresora del Sistema nervioso central.
Respecto a los indicadores de consumos en Argentina, claramente el alcohol es la droga más consumida en nuestra sociedad (ya sea en población joven, incluso menores de edad, como también en población adulta).
Respecto a “que sustancia es la que genera más problemas”, tanto a nivel social como sanitario el alcohol es la sustancia qur más daño genera. Intoxicaciones, accidentes, hechos de violencia, consumos problemáticos, etc. Mayoritariamente tienen como sustancia protagónica el alcohol.
¿Hay que aceptar al alcohol y las drogas como algo inerradicable y por ende es más útil pensar en paliativos?
Las sustancias psicoactivas existen desde que existe la humanidad. Incluso hay algunas sustancias psicoactivas naturales que son antecesoras al ser humano.
Los seres humanos hemos convivido toda nuestra historia con el uso de sustancias. Por lo tanto, intentar erradicar algo que ha sido parte de nuestra historia y culturas civilizatorias es pensar de manera muy ingenua.
En todo caso debemos pensar cómo acompañar y asistir a las personas que usan drogas (sean legales o ilegalizadas). Para eso primero tenemos que despenalizar la tenencia para consumo personal. Los usuarios no son delincuentes, en todo caso pueden ser potencialmente personas con un problema de salud. Pero para eso necesitamos del sistema sanitario, no del sistema penal.
Debemos construir estrategias para desestigmatizar los consumos de sustancias y acompañar la decisión de las personas adultas de usar una sustancia. Y si tienen un problema de SALUD, poder garantizar el acceso al derecho a la salud, libre de estigmas o prejuicios morales.
¿Es un problema generacional o intergeneracional?
A priori, consumir una sustancia psicoactiva no es un problema per se. O sea, riesgos van a existir y potencialmente pueden aparecer daños luego de esa acción humana. Pasa lo mismo con muchas acciones de las personas que asumen riesgos y se tratan de pensar estrategias para reducir esos riesgos. Por ejemplo, conducir o viajar en auto suele ser riesgoso (es una de las principales causas de muertes). Para reducir esos riesgos se promueven leyes, reglas y estrategias para ayudar a las personas a que tomen decisiones más cuidadas.
Acá es parecido. No podemos erradicar el consumo de sustancias, debemos regularlo con criterios de salud pública, respeto por los derechos humanos y promoviendo la continuidad de cuidados en la propia comunidad.
Ariel Parajón es Politólogo. Especializado en Políticas de Drogas. Maestrando en Salud Mental Comunitaria. Investiga sobre Salud Mental, Tecnologías y usos de drogas. Es Coordinador Académico de la Diplomatura en Políticas e intervenciones en Drogas y Derechos Humanos (Sociales UBA). Integra el Colectivo de Reflexión sobre los Consumos.