CAMPOS HIZO UN BALANCE DE SU PRIMER AÑO AL FRENTE DE LA COOPERATIVA ELÉCTRICA Y ANTICIPÓ PROYECTOS PARA BOLÍVAR

A mitad de año, Jorge Campos asumió la presidencia del Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica de Bolívar tras la salida de María Luz Piro. Al hacer un balance, reconoció que fue “un año especial” y que el cambio “fue un cimbronazo”, aunque aclaró que la transición se dio con naturalidad porque “se venía trabajando mucho en equipo”, lo que permitió que el funcionamiento general no se resintiera, más allá de “otras improntas y otras decisiones”.

En materia económica, Campos remarcó que el inicio de su gestión se dio “sin tarifas”, pero destacó la alta cobrabilidad y el esfuerzo de los asociados: “Sabemos que el asociado hace un gran sacrificio pagando la factura y la cobrabilidad de la empresa es muy pero muy alta en estos momentos difíciles”. En ese marco, subrayó el trabajo conjunto del Consejo, la auditoría, la sindicatura y el equipo administrativo para “invertir donde hay que invertir”, y afirmó que hoy la cooperativa cuenta con depósitos abastecidos y transformadores nuevos, con una “hoja de ruta muy clarita” orientada a mejorar el servicio.

El presidente de la CEBOL también se refirió al impacto del clima, al que definió como “un año atípico”, marcado por “tormentas de todos los fines de semana” y una situación hídrica que complicó obras y generó gastos imprevistos. Pese a ello, sostuvo que la cooperativa “estuvo a la altura de las circunstancias” y destacó especialmente al personal: “Se pusieron la camiseta y nunca dijeron no”, incluso trabajando sábados, domingos y feriados para restablecer un servicio que calificó como “esencial y una necesidad fundamental para la gente”.

Campos valoró además la comprensión de los usuarios ante las demoras provocadas por las inclemencias: “La gente en su mayoría entiende la situación”, dijo, y explicó que hubo zonas rurales a las que resultaba “inviable llegar” por el estado de los caminos. En ese contexto, insistió en la necesidad de empatizar con los asociados, ya que “cuando se termina la luz, se termina internet y se terminan los teléfonos”.

Consultado por el vínculo con el Municipio, se mostró optimista ante el recambio político y aseguró que hubo un acercamiento a partir de situaciones críticas, como el tornado de Urdampilleta. “Ahí quedó demostrado que hablar de valores no alcanza, hay que estar”, expresó, y afirmó que el diálogo con el nuevo intendente “Bali” Bucca abre expectativas para coordinar obras y compartir “una misma hoja de ruta” en beneficio de la comunidad.

Uno de los ejes centrales fue el recambio de luminarias. Campos confirmó que la idea es avanzar hacia un “Bolívar blanco” y anunció la compra de 250 luces LED para renovar de forma homogénea el Parque Las Acollaradas. “Esperamos, si no tenemos ninguna complicación, para el 31 de diciembre tener todo el parque iluminado”, señaló, al tiempo que reconoció problemas de vandalismo en algunos barrios, donde se evalúan alternativas junto al Municipio.

Más allá de lo visible, remarcó inversiones estructurales como el cambio de transformadores y el reemplazo de cableado convencional por preensamblado. También adelantó una obra clave que permitirá que, ante una falla del alimentador 2 (el que suministra a la planta de bombeo de agua), “en cinco minutos las bombas van a tener energía y Bolívar no se va a quedar sin agua”, con la expectativa de atravesar “el tercer verano tranquilo” en términos de servicio.

Finalmente, dejó un mensaje de agradecimiento a los asociados “por el sacrificio enorme” que realizan, al personal y al Consejo de Administración, y expresó su deseo de un 2026 con mejoras sostenidas: “Soñamos con un Bolívar con todas las luces nuevas”. Con una mirada más amplia, llamó a dejar de lado la grieta y apostar al trabajo conjunto: “Ojalá se levante y salgamos adelante, porque soñamos con un hermoso país y una hermosa ciudad”.

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